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Ventajas e inconvenientes de cambiar el viejo monitor

COMPUTACIÓN
Ventajas e inconvenientes de cambiar el viejo monitor por una pantalla plana

El monitor es, sin lugar a dudas, el objeto con el que más se interactúa trabajando con una computadora. ¿Cómo adaptarse al uso de los nuevos equipos? ¿Qué es necesario tener en cuenta?

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Es difícil discutir si la pantalla es o no la parte más importante del sistema. Después de todo, es lo que miramos todo el tiempo mientras trabajamos con la computadora. Por ello, no sorprende que alguien prefiera reemplazar el monitor antes que otros periféricos de la máquina. Pero ¿qué factores hay que considerar al modernizar el sistema de vídeo de su máquina? Las esbeltas nuevas pantallas planas son una tentación para todos, pero, para quien se ha comprado una, las cosas parecen moverse más lentamente que en la vieja pantalla de rayos catódicos.

No faltará quien se pregunte si una nueva tarjeta de video acelerará las cosas. Hay que comprender que la pantalla plana no representa el "movimiento" de la misma forma que una pantalla convencional de rayos catódicos. Quien estrene una pantalla plana verá que, al arrastrar ventanas y carpetas, aparecen leves imágenes fantasma de los objetos, y los clips y películas en DVD se ven ligeramente pixelados. Esto no tiene nada que ver con la tarjeta de video, especialmente si tales movimientos eran aceptables en la pantalla vieja. Hay que tener en cuenta el "tiempo de respuesta" en la descripción de la nueva pantalla. Una velocidad de 25 milisegundos (ms) o más experimentará el comportamiento antes descrito. Esto no le restará belleza a la pantalla, de manera alguna. Sólo habrá que acostumbrarse a ver las cosas de manera distinta.

Aparte de esto, es necesario determinar si se está haciendo funcionar la nueva pantalla a la misma resolución que la vieja. Es muy probable que no sea así. Por ejemplo, si la nueva pantalla trabaja a 1.600 x 1.200 píxeles y la vieja lo hacía a 1.024 x 768 píxeles, quiere decir que la pantalla nueva está trabajando a una resolución más alta. Esto significa que la vieja tarjeta de video está bombeando a la pantalla más información y para ello está usando un driver ligeramente diferente, aunque usted crea haber cambiado de driver. De este modo, es muy posible que su vieja tarjeta de video no esté rindiendo al nivel que necesita la nueva pantalla de mayor resolución. Si este es el caso, entonces una nueva tarjeta de video será la solución adecuada. Es bueno que la nueva tarjeta tenga una conexión DVI (digital video interface), pues las pantallas planas actuales trabajan mejor con este tipo de enchufe.

Las pantallas planas de la primera generación sufrían dos problemas que las convertían en malas candidatas al momento de trabajar en la edición de fotografías digitales, en que la exactitud del color es de primera importancia. Pero esto ya no es actualmente el caso. Primero, los colores y los contrastes se veían muy diferentes con las primeras pantallas planas, según el ángulo en que se veía la pantalla. Segundo, en comparación con las pantallas de rayos catódicos, las viejas pantallas planas no llegaban a representar plenamente la línea dinámica, desde el negro y el gris hasta el blanco puro. No obstante, las mejores pantallas planas actuales ofrecen más amplios ángulos de visión y proporcionan la posibilidad de calibrar o ajustar la representación de los colores, de modo que hacer coincidir muy estrechamente lo que se ve en la pantalla con lo que se obtiene en la impresora.

¿Qué tener en cuenta a la hora de comprar una pantalla plana para usarla en la edición de fotografía digital? Hay que asegurarse, fundamentalmente, si los colores de la pantalla -rojo, verde y azul- pueden ser ajustados individualmente. Una vez hecho esto, lo mejor es buscar siempre un modelo de 19 pulgadas o más. Luego hay que poner el ojo en el mercado de las placas de video que, actualmente, está dominado por dos fabricantes. ATI Technologies (www.ati.com), uno de ellos, fabrica sus propios chips y tarjetas de video, y vende también sus chips a otros fabricantes, que los incorporan en sus propios productos. De allí que algunos fabricantes digan en sus especificaciones técnicas que sus productos tienen "tecnología ATI".

En toda tarjeta de video hay dos importantes componentes: el hardware y el software. En teoría, ATI debería saber mejor que nadie cómo obtener el máximo de provecho de su hardware a través de sistema operativo drivers de video. En la práctica, no obstante, no es extraño que tarjetas "con tecnología ATI" -es decir, las hechas por otros fabricantes y más baratas- rindan tanto o más que las originales.

Fuente: DPA null

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